Cristianos que no se congregan en Iglesias a propósito

Apologética, Fuego Extraño
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Hebreos 10:25 No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

PROBLEMA: Cristianos que creen que no necesitan congregarse en una Iglesia

JUSTIFICACIÓN / FUERA DE CONTEXTO: Utilizando la Biblia, explican, "somos autosuficientes por gracia del Espíritu Santo que mora literalmente en nosotros. Al convertirnos a Cristo él nos convierte en el Templo y Morada del Santo Dios". Por lo que parten que desde ese momento, no necesitan llamarle a nadie 'maestro' porque el Espíritu Santo (El o Ella) está dentro de ellos.

Sostienen que cada individuo es la Iglesia de Dios. Y como Dios está en todo lugar, no hay más razón para asistir a una institución religiosa mal llamada 'iglesia'.

También, afirman que el Señor Jesús vendrá por una iglesia universal, no una determinada denominación o 'X iglesia'...

DAÑOS: - Aseguran gozar de mejores resultados con su dedicado 'devocional personal' en casa. Aprovechar más su tiempo y estudios bíblicos al enfocarse en temas más acordes a la realidad y necesidad presente desde la comodidad de su hogar y no dentro de las paredes de una iglesia tradicional.

- Comienzan a vivir irresponsablemente la vida cristiana, dirigiéndola a su manera, sin Pastor, sin cobertura, sin comunión, sin nadie a quien dar cuentas, sin permitirse ser juzgados; y peor aún, infectando a otros con sus teorías infundadas fuera del contexto bíblico.

- Su orgullo es su sustento diario. Ellos nunca están mal son los demás.

- Interpretan las Escrituras a su conveniencia.

- Siempre buscan congregarse pero con otros como ellos. En sus casas, en un restaurante, etc.

- Menosprecian a los que se congregan en Iglesias.

- No gozan de enseñanza ni discipulado bíblico sistemático, aunque experimentan muchas experiencias espirituales cada día y Dios les habla a cada hora.

- Carecen de discernimiento por no conocer el Cristo de la Biblia, mezclan todo tipo de conocimiento y se rigen por ello, y lo que les hace sentir bien.

- Confunden y dividen con su testimonio.

- No les interesa tener comunión con los congregados en una Iglesia o Templo.

- Rechazan al Cuerpo de Cristo, aunque no lo creen.

- No gozan de una Vida Santa que agrade a Dios, son libertinos.

- Suelen espiritualizarlo todo, al no tener compromisos ni quien los supervise, actuán sólo por emoción y sentimiento.

- No se ejercitan integralmente en las disciplinas espirituales: No diezman, no ofrendan,...

- Valoran más lo que hacen (sus obras) en nombre de Dios y no lo que conocen de Dios.

- Están enfermos espiritualmente. Pueden ser un serio peligro. Sobretodo para la misma iglesia evangelizadora.

RAÍCES DEL FUEGO EXTRAÑO: Orgullo, rencor por malas experiencias, decepcionado por pésimos testimonios, inmadurez espiritual, inconstancia desde el principio en el ejercicio de congregarse, malas prácticas, marginados, malentendidos, falsas enseñanzas y falta de discipulado, entre otras.

EXHORTACIÓN: El Espíritu Santo jamás avalará ir contra el mismo, "él os dirá", dijo Jesús "las mismas cosas que yo os he enseñado". Dios no te separará del cuerpo de Cristo. Él y el padre uno son.

Obviamente que los congregación/iglesia no son las paredes sino los congregados en su nombre, "dos o más reunidos en mi nombre", dice Mateo 18:20, no se trata de un individuo.

Cuando tomamos la decisión de seguir a Jesucristo fue personal, pero la vida con Cristo es intensamente relacional. Ahora perteneces a la Familia de Dios por la sangre del Cordero.

Rechazar a los congregados en su nombre, es rechazar al Cuerpo de Cristo, es rechazar a Jesús mismo, y por ende, al Espíritu Santo de Dios que la conformó y estableció que así debería de ser.

SOLUCIÓN/BUENAS PRACTICAS:

Colosenses 3:13 (RVR1960) Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Necesita volver a Cristo Jesús y al mensaje bíblico según su contexto. Arrepentirse y humillarse, vencer el orgullo y soberbia que a guardado en su corazón y alimentado todo este tiempo. Perdonar y buscar el perdón de otros y ante todo de Dios para vencer el rencor guardado y fortalecido al no congregarse.

Ahora ejercite como al principio, con sacrificio de alabanza y bendición congregarse con los congregados en su iglesia local, exponga su caso ante el pastor para recibir apoyo espiritual y de los hermanos maduros.

Pida una cita y comenté lo que le ha ocurrido y sus intenciones firmes y fieles de asistir a la iglesia.

Retome su integridad y definición como un miembro del Cuerpo de Cristo en el Templo. A su tiempo ha de gozar el privilegio de servir. Ocúpate ante todo en ser Discípulo y luego un Siervo.

Jamás encontrará la iglesia perfecta. Recuerde que todos los que asistimos a ella estamos enfermos en busca del médico por excelencia para nuestra sanación.

Como último, haga a un lado todo su conocimiento, sea humilde. Sea tardo para hablar y pronto para escuchar.

Colosenses 3:16 (RVR1960) La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

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